01 marzo, 2010

Terremoto


Sí, ya era tarde y me iba a acostar. Como no conciliaba el sueño en mi cama seguí despierto, y con el pasar de los segundos, me iba aburriendo de que mis párpados no cedieran, hasta que volví al computador del que me había despegado para irme a la cama. Eran ya casi las 3.30 de la madrugada y yo cantaba en silencio, al son de la música que imaginaba, para que en mi casa nadie despertara. Pasaron como dos minutos y me dio sueño, los ojos que antes no cedían, con el monitor del PC ahora lo hacían. Me paré y sin apagar el computador y sin cambiar el estado de Messenger me fui a la cama. Ya me estaba quedando dormido y, de pronto, algo se empezó a mover súbitamente. Al instante me di cuenta que no tan sólo era algo, que no sólo era mi cama. Era todo. ¿Un terremoto?. El sismo interrumpió mis intentos de dormir bruscamente y me levanté. Entonces, vi que el monitor se estaba cayendo pero alcancé a asujetarlo, pero no sin ser golpeado por un palo que tenía al lado, en un rincón aledaño al computador. Ya estaba durando demasiado el ''temblor'' que pensé que era en un principio. Definitivamente no era sólo un temblor. Los temblores no osarían interrumpir el sueño. Después de darme cuenta de lo que realmente estaba pasando, fui a la pieza de mis papás para saber cómo estaban. Mi mamá, rezaba alterada, pidiéndole a su dios que la salvara del fin que ella percibía. A mi papá lo vi tranquilo, calmando a mi mamá en sus plegarias. La luz se caía a ratos y prometía que en breve nos dejaría a oscuras, pero luego volvió por un rato largo hasta que finalmente el suministro eléctrico cedió.
Aún el sismo no terminaba, y me acerqué a la ventana de la pieza nupcial, donde los gritos de vecinos se hacían escuchar, junto con llantos, rezos y más rezos. Desesperación. Creían que el fin del mundo llegaría o ya estaría revoloteando por el piso de sus casas. También vi cosas raras en el cielo, eran destellos de luz verde y suave. Eran lindos e imaginé que se debían a los cortes de luz. Era como un espectáculo pirotécnico o una aurora boreal, pero no, era un terremoto en manifiesto. Después de darle algunas palabras tranquilizadoras a mis papás, como que ya pasaría y todo lo que se suele decir en momentos complicados, volví a mi pieza. Derechamente no veía absolutamente en mi habitación que es de por sí más oscura que la de mis padres porque no tiene ventana ni acceso al exterior. Estaba todo bien ahí, supuse. Había cesado todo, el terremoto se había apiadado de la gente y en su infinita magnanimidad (já, claro) se escondió en lo más profundo del mar. Volví a la otra pieza, y mi mamá seguía casi igual, aunque un poco mejor sí, creo que sollozaba menos desesperada, pero no se olvidaba de Dios. Le pregunté en dónde habían velas para iluminar lo que no veíamos, lo que quedó sin respuesta pues ella misma fue a buscar unas, y en un instante: voilà!, volvió la luz en forma artesanal con las velitas. Fuimos ahora todos juntos con una de las velita al comedor, donde un algunas plantas que cría mamá estaban en el suelo con sus respectivos maseteros rotos. Había mucha agua en el suelo, de hecho resbalé al principio pero no me caí por fortuna. Afuera, la angustia espasmosa parecía dar lugar a las preguntas. Llegó una vecina a preguntar cómo estábamos nosotros y diciendo que estaban preocupados casi todos afuera porque una vecina no salía de su casa y no sabía qué podría haber pasado adentro. Fui con mi papá afuera a ver qué onda. Me encontré con Wladi, un amigo de hace diez años, que estaba bien por fortuna y veíase relajado (en realidad se veía a todos los vecinos de lo más bien y sin novedades, aunque un poco saltones, pero nada más). No había luz. No se podía saber de nadie que no fuera tu vecino porque estaban inservibles las líneas telefónicas fijas y móviles. Y bueno, volviendo al tema de la vecina que no salía de su casa, ella junto a su marido no habían sentido nada (¿cómo?, no sé). Qué sueño tan profundo. Pero lo bueno era que estaban todos por ahí bien, o por lo menos con vida porque muchos estaban asustados, y las señoras sobre todo.
Así se pasó la noche, sin luz y con un cielo resplandeciente con su luna casi llena y la visibilidad (como nunca) de muchas estrellas. Era como si la luna se hubiese enternecido por la desdicha que provocó el telúrico en los nervios ya supraexaltados de la gente, y que de pena haya echado a fluir varias lágrimas en el firmamento y se hubiesen divido en pequeñas partes formando constelaciones de tormento.
Eran como las 6 a.m. cuando me quedé dormido, y desperté el mismo día a eso de las una de la tarde. Sin luz [artificial] todavía, y con una radio a pilas chica pero con un buen sonido que informaba todo o casi todo.
Aún, a tres días de ya pasado esto, no sé si retienen información para no alarmar a la ciudadanía, que me parece que está asustada y en pánico, sobre todo en el sur, lugar del epicentro de los 8,8º Richter. Tuve cierta satisfacción personal por haberme salvado de no haber estado ya allá, de tener suerte de venirme una semana justa de Concepción.
Pasó un día más y logramos enterarnos que todos nuestros familiares están vivos afortunadamente. También que en la casa que estuve en Concepción se calló el techo y hubo destrozos importantes, pero que todos respiran y siguen sobreviviendo. Espero que lo sigan y que estén en mejores condiciones de aquí en más. Saludos a las teles, lavadoras y computadores que fueron robados en los saqueos, y mucha, muchísima fuerza al sur que padece hambre y sed, luego del remecimiento.Fuerza a todos los niños, a las madres y padres de familia de allá. Ánimo y pésames. No todo está muerto ni debajo de la tierra, seguimos aquí nosotros para dejar de llorar y trabajar por los que deben dejar de llorar.

1 comentarios:

Anónimo dijo...

Waa! "Terremoto" fue un momento bastante complicado para chilito (U.u)por lo menos yo desde mi casa no sufri nada, luego del movimiento, la luz volvio, quedamos con internet tele agua y todo. No tuvimos ningún problema. Ni nosotros ni ninguno de nuestros conocidos ni familiares. Para mi familia fue solo algo diferente en la rutina diaria. :/

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